domingo, 9 de marzo de 2014

Domingo.

Le echo dos hielos más a la sangría que estoy haciendo con mis dudas. Para luego beberme y que no sepa tan caliente. Para que pase mejor.
Me ducho y las tuberías huelen a nostalgia.
En la copa está todo mi carmín.
Tengo las uñas destrozadas.

Me tropiezo con las dudas creyendo que algún día conseguiré pisarlas del todo.
Amanece. Otro día. Más.
Que no. No escribo por nadie. Es solo que necesito recordar otra vez los mismos detalles por si acaso se me olvidan.
Me aliso el pelo. O me lo rizo.
Me limpio por dentro. O me ensucio aún más recordando.
Ando. Corro. Huyo.
Reventé mi almohada.
Cada día. Cada noche. Cada jodido segundo.

"Has vuelto a perder". Eso ha sido lo único que he sabido decirme cada vez que me miraba al espejo.
Un "nosotros" no se puede conjugar en pasado.
Ni en futuro. Y eso es lo peor de todo.

Hay palabras que no se conjugan.
Hay sentimientos que se van.
Y hay abrazos que ya nunca salvarán igual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario