sábado, 13 de diciembre de 2014

y que le jodan a los chillidos

Y entonces un día te das cuenta de que los demonios sólo aparecen porque tú dejas que vuelvan a despertarse. 
Porque en el fondo te gusta que lo hagan.
A ver. No. A nadie le gusta tener un demonio interno que te recuerda que todo puede salir mal y que todas esas cosas que tu cabeza dice que pasarán, pase. A nadie.
Pero a veces, gracias a él, o a ellos. O a esa masa de sombras negras que se acomodan en el pecho por las noches, valoras los días de claridad.
Valoras cuando alguien te da la mano sin pensar si le vas o no a arrastrar con él.
Valoras que el miedo a veces no te asfixie. Valoras quererte.
Es precioso. En serio. 
Poderse mirar al espejo y disfrutar de cada gesto. Propio.
Espero que no suene narcicista. Pero cuando son los demonios los que controlan tu vida y tú consigues dormirles, aunque sea una hora, o un minuto, o un puto gesto, hay que escribirlo. 
Valoras poderte levantar y aún más importante, dormirte sin tener unos coros en la mente que te repiten todo el rato lo mismo.
Miedo, MIEDO, MIEDO.

Pero para qué.
No quiero que me recuerden con miedo. 
Quiero que me recuerden loca. Atrevida. Imbécil. Simpática no. El ser humano me cae mal.
Pero quiero que me recuerden como alguien que quiere con locura a muy pocos. 
Alguien que no necesita los sábados para pasarselo bien.

Mentiría si dijera que me conocen muchas personas. Muy pocas lo hacen.
Muy pocos saben cuándo necesito un abrazo. O cuándo sólo quiero llorar.

Claro que me acojono. Y lloro alguna que otra noche.
Que tengo miedo de mí misma y que me muerdo las uñas cuando siento que la situación va a poder conmigo.
Que no me peino. Y que si pudiera me ducharía tres veces al día.
Nunca llevo las uñas bien pintadas.

Y no soporto que me digan lo que tengo que hacer.

Y como no hago caso a los que tengo al lado, tampoco voy a hacerlo a los que tengo dentro. 
No quiero seguir siendo una marioneta de mi propia cabeza. O cárcel.

No quiero ser agua estancada. 
Quiero mar. Aire. Paz.

Y bueno.

Ya que hoy tengo a rabiar. 
Si quereis os doy un poco.


Y que le jodan a los chillidos. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario