La ansiedad que supone tener ansiedad. El miedo del miedo.
El "ojalá no me falten mis padres".
No mirarse al espejo. Esquivar las miradas al salir de la ducha. No reconocer que necesitas a alguien.
A veces vuelve la coraza y todo se despedaza a mi alrededor. Y me empiezo a comer las uñas, a morder las manos y a preguntarme si es verdad que soy tan mala como mis demonios. Me empiezo a preguntar si es verdad que me merezco estar sola aunque no lo esté.
El "qué verá en mí"¨.
Dar vueltas sobre la cama y no conseguir dormir.
Quizás me tiro bien 29 días pero uno me destrozo por dentro.
Entonces.. intentas no mirarte. Porque mirarte supone darte cuenta de la realidad que tus monstruos dicen que tienes dentro.
Intentas pintarte mucho, peinarte bien y vestirte sin fijarte.
Solo espero que algún día pueda mirarme y decir "esta eres tú y mereces quererte".
No hablo de sentirme superior, ni siquiera de verme al 100%, pero sí de verme. Y de no esquivar la mirada del espejo.
Hablo de andar con seguridad y no sentir que tienes 45454631 ojos atravesándote para ver qué haces mal. Cuanto más quiero cuidarme más mierda como.
Cuanto más quiero tener paz, más me muerdo las manos. Y no, eso nunca es buena señal.
Escribir siempre me ha curado más que un abrazo. O eso me decía cuando nadie me los daba.
Ya no tengo miedo porque ni siquiera me planteo la posibilidad de perder a alguien porque sé que si lo hago no voy a salir de esa espiral de "y por qué conmigo".
No sé si alguien entiende la puta nube mental de la que hablo.
Es solo una noche más.
Solo eso.
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